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Restaurantes

En el corazón vibrante de nuestra ciudad encontrarás los mejores Restaurantes en La Candelaria Bogotá, Restaurantes Típicos, donde la historia y la modernidad se entrelazan en un abrazo armonioso, se encuentra el emblemático Barrio La Candelaria. Este pintoresco enclave no solo es el alma cultural y artística de la capital colombiana, sino también un verdadero paraíso para los amantes de la gastronomía. Con calles adoquinadas que susurran historias de tiempos pasados y coloridas fachadas coloniales que invitan a perderse en su encanto, La Candelaria es mucho más que un destino turístico; es una experiencia culinaria única. Aquí, cada rincón ofrece una aventura de sabores que refleja la diversidad y riqueza de la cocina colombiana.

ORIGEN BISTRO

Tipo de Comida: Latina – Parrilla- Colombiana

Domingo12 a 7:30 p. m.
Lunes12 a 8:30 p. m.
Martes12 a 8:30 p. m.
Miércoles12 a 8:30 p. m.
Jueves12 a 8:30 p. m.
Viernes12 p. m. a 11 p. m.
Sábado12 p. m. a 121p. m.

Dirección: Cra. 4 #12 C – 88

Teléfono: +573105548665

EL GATO GRIS

Tipo de Comida: Latina – Internacional – Colombiana

Domingo10 a. m. a 12 a. m.
Lunes7 a. m. a 1 a. m.
Martes7 a. m. a 1 a. m.
Miércoles7 a. m. a 1 a. m.
Jueves7 a. m. a 1 a. m.
Viernes7 a. m. a 2 a. m.
Sábado7 a. m. a 2 a. m.

Dirección: Cl. 12b #Carrera 1A

Teléfono: +573229161227

T-BONE

Tipo de Comida: Carnes, Parrilla

Domingo12 a 8 p. m.
LunesCerrado
Martes12 a 4 p. m., 6 a 10 p. m.
Miércoles12 a 4 p. m., 6 a 10 p. m.
Jueves12 a 4 p. m., 6 a 10 p. m.
Viernes12 a 4 p. m., 6 a 10 p. m.
Sábado12 a 4 p. m., 6 a 10 p. m.

Dirección: Cra. 4 #12C-34, La Candelaria, Bogotá

Teléfono: +573144605410

LA PUERTA FALSA

Tipo de Comida: Latina, Colombiana

Domingo7 a. m. a 6 p. m.
Lunes7 a. m. a 7:30 p. m.
Martes7 a. m. a 6:45 p. m.
Miércoles7 a. m. a 7:30 p. m.
Jueves7 a. m. a 7:30 p. m.
Viernes7 a. m. a 7:30 p. m.
Sábado7 a. m. a 7:30 p. m.

Dirección: Cl. 11 #6-50, Bogotá

Teléfono: +5712865091

EL AQUELARRE

Tipo de Comida: Latina

Domingo12 a 8 p. m.
Lunes12 a 9 p. m.
Martes12 a 9 p. m.
Miércoles12 a 9 p. m.
Jueves12 a 9 p. m.
Viernes12 p. m. a 12 a. m.
Sábado12 p. m. a 12 a. m.

Dirección: Cl. 11 #2-80, Bogotá

Teléfono: +573115681685

GALO PIZZERIA Y PASTELERIA

Tipo de Comida: Pizzeria y Pasteleria

DomingoCerrado
Lunes12m. a 9 p.m.
Martes1p.m. 2a 9 p.m.
Miércoles12m. a 9 p.m.
Jueves12m. a 9 p.m.
Viernes2p.m. a 10 p.m.
Sábado12 a 10 p.m.

Dirección: Cra. 4 #12b 27, La Candelaria Bogotá

Teléfono: +573219253095

PIZZA CANDELARIA

Tipo de Comida: Italiana, pizzeria

Domingo12m. a 5:30 p.m.
LunesCerrado
Martes12m. a 3 p.m.
Miércoles12m. a 3 p.m.
Jueves12m. a 10 p.m.
Viernes12m. a 10 p.m.
Sábado12m. a 10 p.m.

Dirección: Cra 2 # 12c – 23 Local 2, La Candelaria

Teléfono: +573106183317

BABOU

Tipo de Comida: Latina, Internacional, Colombiana

Domingo8 a. m. a 1 a. m.
Lunes8 a. m. a 1 a. m.
Martes8 a. m. a 1 a. m.
Miércoles8 a. m. a 1 a. m.
Jueves8 a. m. a 1 a. m.
Viernes8 a. m. a 1 a. m.
Sábado8 a. m. a 1 a. m.

Dirección: Cl. Del Embudo # 12B-49, La Candelaria, Bogotá.

Teléfono: +573115302604

PRUDENCIA

Tipo de Comida: Contemporanea, Saludable

Domingo12m. a 4 p. m.
LunesCerrado
MartesCerrado
Miércoles12m. a 4 p. m.
Jueves12m. a 4 p. m.
Viernes12m. a 4 p. m.
Sábado12m. a 4 p. m.

Dirección: Cra. 2 #11-34, Bogotá

Teléfono: +5716941678

CAPITAL, COCINA Y CAFE

Tipo de Comida: Contemporanea, Saludable, Vegana

Domingo12m. a 4 p. m.
LunesCerrado
MartesCerrado
Miércoles12m. a 4 p. m.
Jueves12m. a 4 p. m.
Viernes12m. a 4 p. m.
Sábado12m. a 4 p. m.

Dirección: Cl. 10 #2- 99, Bogotá

Teléfono: +573058246294

EL DUENDE

Tipo de Comida: Colombo – Peruana

sábado9 a. m. a 4:30 p. m.
domingo10 a. m. a 4:30 p. m.
lunes8:30 a. m. a 4 p. m.
martes8:30 a. m. a 4 p. m.
miércoles8:30 a. m. a 4 p. m.
jueves8:30 a. m. a 4 p. m.
viernes8:30 a. m. a 4 p. m.

Dirección: Cl. 12b #5 – 41, Bogotá

Teléfono: +573013056705

Platos Típicos en Bogotá – Typical dishes in Bogota

Bogotá, la capital de Colombia, tiene una rica tradición culinaria con una variedad de platos típicos que reflejan la cultura y los ingredientes locales. En este apartado Restaurantes en La Candelaria Bogotá encontrarás algunos de los platos más representativos:

  1. Ajiaco Santafereño: Es una sopa espesa que contiene tres tipos de papa (criolla, pastusa y sabanera), mazorca, pollo desmenuzado, guascas (una hierba local) y alcaparras. Se sirve con crema de leche y aguacate.
  2. Tamales Bogotanos: Estos tamales están hechos de masa de maíz rellena con pollo, cerdo, zanahorias, guisantes y otros ingredientes, envueltos en hojas de plátano y cocidos al vapor.
  3. Changua: Es una sopa de leche con huevo, cilantro, cebolla, y a veces pan, servida caliente y típicamente consumida en el desayuno.
  4. Caldo de Costilla: Un caldo claro hecho con costillas de res, papa, y hierbas, generalmente servido como un desayuno revitalizante.
  5. Sobrebarriga: Este plato consiste en carne de res cocida lentamente hasta que esté tierna, a menudo servida con papas, yuca y arroz.
  6. Lechona: Aunque originaria de la región de Tolima, la lechona es muy popular en Bogotá. Es un cerdo relleno de arroz, arvejas, y carne de cerdo, cocido al horno durante varias horas.
  7. Empanadas: Hechas con masa de maíz y rellenas de carne, papa, y a veces arroz, las empanadas se fríen hasta quedar crujientes.
  8. Arepas: Aunque se encuentran en toda Colombia, las arepas en Bogotá a menudo se sirven con queso o mantequilla y pueden ser parte del desayuno o una merienda.
  9. Postre de Natas: Un postre tradicional hecho con natas de leche, azúcar y canela, cocido hasta que espese.

Estos son solo algunos ejemplos, pero la cocina bogotana es rica y variada, influenciada por las diversas culturas y regiones de Colombia.

Restaurantes de Encanto

Al recorrer La Candelaria, se descubre una plétora de restaurantes que van desde acogedores rincones familiares hasta sofisticados establecimientos de alta cocina. En cada uno de ellos, la pasión por la gastronomía se manifiesta en platos que combinan ingredientes locales frescos con técnicas tanto tradicionales como contemporáneas. Uno de los tesoros culinarios más queridos es “La Puerta Falsa“, una institución que data de 1816 y que ha mantenido su autenticidad a lo largo de los siglos. Famosa por sus tamales, chocolate santafereño y almojábanas, este lugar es una parada obligada para aquellos que deseen degustar auténticas delicias bogotanas.

Continuando con la exploración, se encuentra “Casa Vieja”, un restaurante que encapsula la esencia de la cocina colombiana tradicional. En su menú, platos como el ajiaco, la bandeja paisa y el sancocho son presentados con un toque de cariño y dedicación que solo la experiencia y la tradición pueden ofrecer. Los comensales pueden disfrutar de una comida que no solo satisface el paladar, sino que también narra la historia de la región a través de sus ingredientes y preparaciones.

Para aquellos que buscan una experiencia más contemporánea, “Prudencia” es una joya moderna que se destaca por su enfoque innovador y su compromiso con la sostenibilidad. Este restaurante boutique se enorgullece de utilizar ingredientes locales y de temporada, transformándolos en obras maestras culinarias que sorprenden y deleitan. Su menú, que cambia regularmente, es una oda a la creatividad y la experimentación, y cada visita promete una nueva aventura gastronómica.

La diversidad de La Candelaria se refleja también en su oferta de cocina internacional. “El Garden”, por ejemplo, es un encantador bistró que fusiona la cocina francesa con toques colombianos, creando una experiencia única que es tanto sofisticada como reconfortante. Sus platos, preparados con una precisión y delicadeza que evocan la tradición culinaria francesa, son acompañados por una selección de vinos que complementa perfectamente cada bocado.

Por último, pero no menos importante, “La Puerta de la Tradición” Cafe – restaurante, es un homenaje a los sabores andinos. Este restaurante familiar ofrece una selección de platos que resaltan los ingredientes y técnicas ancestrales, transportando a los comensales a una época en la que la cocina era una expresión pura de la tierra y sus tradiciones.

En resumen, La Candelaria no solo es un tesoro histórico y cultural, sino también un epicentro culinario que ofrece algo para todos los gustos. Cada restaurante en este barrio es una puerta de entrada a un mundo de sabores y experiencias que reflejan la riqueza y diversidad de la cocina colombiana. Ya sea que busques la autenticidad de la cocina tradicional, la innovación de propuestas contemporáneas o la fusión de sabores internacionales, La Candelaria tiene todo lo necesario para satisfacer los paladares más exigentes y curiosos. ¡Ven y descubre por ti mismo los encantos gastronómicos de este vibrante barrio bogotano!

Restaurantes en La Candelaria: la gastronomía del corazón de Bogotá

Comer en La Candelaria es una forma más de recorrer la historia de Bogotá. En este barrio, donde conviven casonas coloniales, universidades y sedes de gobierno, la oferta gastronómica ha crecido con la misma diversidad que su población: estudiantes, funcionarios, artistas, vecinos de toda la vida y viajeros de todo el mundo comparten unas mismas calles empedradas y, con ellas, una escena culinaria que va desde la fonda familiar más humilde hasta la propuesta de autor más sofisticada. Quien busca entender Bogotá a través de su comida encuentra en La Candelaria el mejor punto de partida posible.

Un barrio, todos los sabores de Colombia

Colombia es un país de regiones profundamente distintas entre sí, y esa diversidad se concentra, casi en miniatura, en los restaurantes de La Candelaria. En pocas cuadras es posible encontrar cocina cundiboyacense, con su tradición de mazorca, papa criolla y carnes a la brasa; cocina del Pacífico, con pescados, mariscos y el inconfundible sabor del coco y el plátano; cocina paisa, representada por la clásica bandeja; y cocina llanera, con sus carnes asadas al estilo mamona. Esta convivencia de tradiciones regionales no es casualidad: La Candelaria ha sido históricamente puerta de entrada para migrantes de todo el país que llegaron a Bogotá a estudiar, trabajar o hacer política, y muchos de ellos trajeron consigo las recetas de su tierra, que hoy siguen vivas en los restaurantes del barrio.

Los platos que no pueden faltar

Cualquier recorrido gastronómico por La Candelaria pasa, tarde o temprano, por algunos platos que se han convertido en emblema de la cocina bogotana y colombiana en general.

El ajiaco santafereño es, sin duda, el plato más representativo de la capital. Esta sopa espesa de tres tipos de papa, pollo desmechado, mazorca y guascas —una hierba aromática típica de los Andes colombianos— se sirve acompañada de crema de leche, alcaparras y aguacate, y resume en un solo plato el clima frío y la tradición campesina de la sabana bogotana.

El sancocho, presente en distintas variantes regionales, es otro de los grandes protagonistas: un caldo contundente de carne, pollo o pescado con yuca, plátano y mazorca que suele reservarse para ocasiones especiales o reuniones familiares numerosas.

La bandeja paisa, originaria de la región de Antioquia pero presente en casi todos los restaurantes tradicionales de Bogotá, reúne en un mismo plato frijoles, arroz, carne molida o en polvo, chicharrón, huevo frito, plátano maduro, arepa y aguacate, en una de las combinaciones más contundentes de toda la cocina colombiana.

El tamal, envuelto en hoja de plátano y cocido a fuego lento durante horas, junto con la changua —una sopa ligera de leche, huevo y cilantro que se toma en el desayuno— completan el desayuno tradicional bogotano, todavía vigente en varias fondas del barrio que abren desde temprano para recibir a quienes empiezan el día en el centro histórico.

Para el postre, las natillas, el postre de natas y las obleas rellenas de arequipe son presencia obligada en cualquier carta que se precie de ser fiel a la repostería tradicional bogotana.

De la fonda tradicional a la propuesta de autor

Una de las particularidades de la oferta gastronómica de La Candelaria es su enorme rango de estilos y precios. Existen fondas familiares, muchas de ellas instaladas en casonas de más de un siglo, donde el menú del día sigue siendo la opción más popular entre trabajadores y estudiantes del sector. Estos lugares, generalmente sencillos en su decoración pero generosos en las porciones, mantienen viva una tradición culinaria que en otras zonas de la ciudad ha ido perdiendo terreno frente a la comida rápida.

En paralelo, en los últimos años ha crecido con fuerza una escena gastronómica más contemporánea, impulsada en buena parte por chefs jóvenes que han decidido instalarse en el centro histórico para recuperar ingredientes autóctonos —como la arracacha, la ibia, el chontaduro o distintas variedades de papa nativa— y reinterpretarlos con técnicas actuales. Algunos de estos restaurantes funcionan dentro de espacios culturales, museos o antiguas casonas restauradas, lo que añade a la experiencia gastronómica un componente arquitectónico y patrimonial poco común en otras zonas de Bogotá.

Entre ambos extremos existe también una oferta intermedia muy sólida: restaurantes de cocina internacional (italiana, asiática, mediterránea), cafés de especialidad que han hecho de La Candelaria uno de los epicentros del café colombiano de calidad, y bares de cocteles que combinan gastronomía con la vida nocturna del barrio.

El café, protagonista silencioso

Ningún recorrido gastronómico por La Candelaria estaría completo sin hablar de café. Colombia es uno de los principales productores de café suave del mundo, y en las últimas dos décadas Bogotá —y particularmente este barrio— se ha convertido en una vitrina privilegiada de esa tradición cafetera, ahora leída en clave de especialidad. En La Candelaria conviven cafeterías de tueste propio, baristas certificados y espacios que ofrecen catas guiadas, junto con las tradicionales tintiadas de barrio, esos pequeños puestos callejeros donde todavía se vende café negro y aromática por unas pocas monedas. Esta convivencia entre la cultura cafetera más artesanal y la más popular es, otra vez, un reflejo fiel del carácter del barrio.

Mercados y comida callejera

Además de los restaurantes formales, La Candelaria conserva una intensa vida de comida callejera y de mercado. El mercado de La Concordia, con sus puestos de frutas exóticas —lulo, curuba, granadilla, uchuva, pitahaya— es una parada casi obligatoria para quienes quieren entender la riqueza de la despensa colombiana. En las calles cercanas a la Plaza del Chorro de Quevedo y al Parque de los Periodistas es habitual encontrar vendedores de obleas, buñuelos, arepas de choclo y, sobre todo, chicha, la bebida fermentada de maíz de origen muisca que sigue teniendo un lugar simbólico en la identidad del barrio. Estos espacios informales, aunque no sustituyen a un restaurante, son parte esencial de la experiencia gastronómica de La Candelaria y suelen ser el primer contacto que muchos visitantes tienen con la cocina popular bogotana.

Comer con vista e historia

Una de las particularidades de La Candelaria frente a otras zonas gastronómicas de Bogotá es que buena parte de sus restaurantes ocupan edificaciones con valor histórico o arquitectónico: casonas coloniales de patios interiores, antiguas residencias republicanas convertidas en restaurantes de varios pisos, o terrazas con vista privilegiada hacia los cerros de Monserrate y Guadalupe. Comer en estos espacios no es solo una experiencia culinaria, sino también arquitectónica: los techos de madera, los balcones tallados y los patios centrales con plantas y fuentes de agua forman parte del atractivo tanto como el menú mismo.

Esta característica ha convertido a varios restaurantes del barrio en destinos gastronómicos por derecho propio, más allá de su cercanía a los principales puntos turísticos. Cenar en La Candelaria, especialmente al caer la tarde, cuando las fachadas se iluminan y las calles empedradas quedan casi en penumbra, tiene un componente escénico que pocos barrios de la ciudad pueden ofrecer.

Recomendaciones para disfrutar mejor la experiencia

Para quienes visitan La Candelaria por primera vez con la intención de explorar su gastronomía, conviene tener en cuenta algunas particularidades del barrio. La zona alrededor de la Plaza de Bolívar concentra restaurantes más formales, orientados a un público de oficina y visitantes institucionales, con horarios que suelen concentrarse en el almuerzo entre semana. La zona del Chorro de Quevedo y la Calle del Embudo, en cambio, tiene una vida gastronómica más nocturna y bohemia, con opciones que se extienden hasta bien entrada la noche, especialmente los fines de semana.

Reservar con antelación es recomendable en los restaurantes de mayor formalidad, sobre todo si se busca una mesa con vista o en horarios de alta demanda como los almuerzos de fin de semana. En las fondas tradicionales, en cambio, la espontaneidad suele ser parte de la experiencia: muchas de ellas no aceptan reservas y funcionan bajo la lógica de la disponibilidad del día.

Vale la pena también prestar atención a los horarios de desayuno, un momento del día que en Bogotá tiene una tradición culinaria propia y que en La Candelaria puede disfrutarse en varias fondas que abren desde las seis o siete de la mañana, cuando el barrio todavía conserva la calma antes de la llegada de estudiantes, oficinistas y turistas.

Una escena en constante evolución

La gastronomía de La Candelaria no es estática. Cada año llegan nuevas propuestas que conviven con los restaurantes de más larga tradición, en un equilibrio que ha permitido al barrio renovarse sin perder su identidad. Chefs formados en el exterior regresan a instalarse en el centro histórico, atraídos por el valor patrimonial de sus edificaciones y por la posibilidad de trabajar con ingredientes que llegan directamente de las plazas de mercado bogotanas. Al mismo tiempo, las fondas de siempre —muchas de ellas con más de cincuenta años de historia y regentadas por la misma familia desde su fundación— siguen siendo el ancla que mantiene viva la memoria culinaria del barrio.

Este contraste entre tradición e innovación es, en el fondo, la misma dinámica que define a La Candelaria en su conjunto: un barrio que ha sabido convertir su pasado colonial en motor de su presente cultural, y que en materia gastronómica ofrece, quizás como en ningún otro lugar de Bogotá, la posibilidad de comer literalmente la historia de Colombia en un solo recorrido a pie.

En resumen

Los restaurantes de La Candelaria no son solo lugares para comer: son extensiones de la historia, la arquitectura y la identidad cultural del barrio. Desde el ajiaco humeante de una fonda familiar hasta la propuesta más contemporánea de un chef que reinterpreta ingredientes ancestrales, pasando por el café de especialidad y la chicha vendida en la plaza, la oferta gastronómica de este sector resume, en un espacio de apenas unas pocas cuadras, la enorme diversidad culinaria de Colombia. Visitar La Candelaria sin sentarse a comer en alguno de sus restaurantes es dejar la experiencia a medias: aquí, cada plato tiene una historia que contar, tanto como cada calle y cada fachada del barrio.