
Elena Del Mar – Sede Bicentenario
Direccion: Cra. 4 #16 – 03 Segundo piso Bogotá
Horario: L-V 06:00 – 09:00pm / M-F 06:00 – 21:00 / S-D 09:00am – 2:00pm / S 09:00 – 14:00

Gimnasio Smart Fit – Bacatá
Direccion: Ac. 19 #5-30 Local 10, Bogotá
Horario: L-V 05:00 – 10:00pm / M-F 05:00 – 22:00 / S-D 08:00am – 5:00pm / S 08:00 – 17:00

Muzqlar Gimnasio
Direccion: Ac. 19 # 6 – 39 piso 4, Santa Fé, Bogotá
Horario: L-V 05:00 – 9:00pm / M-F 05:00 – 21:00 / S-D 08:00am – 2:00pm / S 08:00 – 14:00
Gimnasios en La Candelaria: cómo mantenerse activo en el centro histórico de Bogotá
Quien viaja o se hospeda por un tiempo prolongado en La Candelaria no tiene por qué interrumpir su rutina de ejercicio. Aunque el barrio es ante todo un destino histórico y cultural, su topografía inclinada, su cercanía a los cerros orientales y la presencia de gimnasios tradicionales, espacios deportivos universitarios y opciones al aire libre convierten al centro histórico de Bogotá en un lugar perfectamente viable para mantenerse activo, ya sea con una rutina estructurada de pesas y máquinas, con actividades al aire libre, o simplemente aprovechando las calles empedradas y las pendientes del barrio como parte del entrenamiento diario.
Entrenar a más de 2.600 metros de altitud
Antes de hablar de gimnasios específicos, vale la pena mencionar una particularidad que afecta a cualquier persona que haga ejercicio en Bogotá, especialmente a quienes llegan desde ciudades a nivel del mar: la altitud. La capital colombiana se encuentra a más de 2.600 metros sobre el nivel del mar, una altura considerable que reduce la disponibilidad de oxígeno en el aire y que puede hacer que actividades cardiovasculares que normalmente resultan sencillas —subir escaleras, correr distancias cortas, incluso caminar con rapidez por las calles empinadas de La Candelaria— se sientan notablemente más exigentes durante los primeros días de adaptación.
Esta particularidad no debe desalentar a nadie de mantenerse activo durante su estadía, pero sí conviene tenerla en cuenta al planear la intensidad de los primeros entrenamientos: es recomendable comenzar con cargas y ritmos más moderados de lo habitual, hidratarse con mayor frecuencia de la acostumbrada, y permitir que el cuerpo se aclimate gradualmente durante los primeros dos o tres días antes de retomar la intensidad normal de entrenamiento. Curiosamente, esta misma altitud es aprovechada de forma deliberada por muchos deportistas de resistencia, tanto colombianos como extranjeros, quienes viajan específicamente a ciudades como Bogotá para realizar entrenamientos de altura, un método reconocido para mejorar la capacidad aeróbica una vez que el cuerpo regresa a altitudes menores.
Gimnasios tradicionales dentro del barrio
Dentro de los límites de La Candelaria, la oferta de gimnasios convencionales es más limitada que en otras zonas de Bogotá con mayor densidad residencial, debido en parte a las restricciones urbanísticas propias de un barrio patrimonial, donde no siempre es posible instalar grandes centros de acondicionamiento físico dentro de edificaciones históricas protegidas. Aun así, el barrio cuenta con al menos un centro de acondicionamiento físico bien establecido, Gimnasio La Candelaria, ubicado sobre la carrera cuarta, que ofrece servicios de entrenamiento con máquinas y pesas, además de distintas clases dirigidas, y que se ha convertido en un punto de referencia tanto para residentes del sector como para estudiantes de las universidades cercanas que buscan una opción de entrenamiento sin salir del centro histórico.
Este tipo de gimnasios de barrio, más pequeños que las grandes cadenas fitness de otras zonas de la ciudad, suelen ofrecer planes flexibles de corta duración —semanales o mensuales— pensados justamente para un público que incluye tanto vecinos habituales como visitantes temporales, estudiantes de intercambio y trabajadores que residen en el sector por periodos limitados. Esta flexibilidad los convierte en una opción práctica para quien no busca un compromiso de largo plazo, sino simplemente mantener su rutina durante los días o semanas que dure su estadía en Bogotá.
Los gimnasios universitarios
Dado que La Candelaria alberga varias de las universidades más importantes de Colombia, entre ellas la Universidad de los Andes, la Universidad Externado de Colombia y la Universidad La Salle, buena parte de la infraestructura deportiva del sector está asociada a estas instituciones. Muchas universidades bogotanas cuentan con gimnasios, canchas polideportivas y espacios de acondicionamiento físico dentro de sus propios campus, generalmente reservados para su comunidad académica —estudiantes, docentes y personal administrativo— pero que en algunos casos ofrecen también membresías o acceso puntual para el público externo, especialmente durante programas de extensión o convenios interinstitucionales.
Para quienes participan en programas de intercambio académico o cursos de corta duración en alguna de estas universidades, consultar directamente con el bienestar universitario o la oficina de servicios estudiantiles sobre el acceso a estas instalaciones deportivas puede ser una alternativa conveniente y, en muchos casos, más económica que inscribirse en un gimnasio comercial durante una estadía temporal en la ciudad.
Ciclovía: la tradición deportiva más emblemática de Bogotá
Ninguna conversación sobre actividad física en Bogotá estaría completa sin mencionar la Ciclovía, uno de los programas de recreación urbana más reconocidos internacionalmente y una verdadera seña de identidad de la ciudad. Cada domingo y día festivo, desde las siete de la mañana hasta las dos de la tarde, la ciudad cierra al tráfico vehicular más de ciento veinte kilómetros de vías principales, convirtiéndolas exclusivamente en espacio para ciclistas, corredores, patinadores y caminantes. Aunque el recorrido principal de la Ciclovía no atraviesa directamente las calles más estrechas del centro histórico —dado que estas no están diseñadas para el tráfico masivo de bicicletas—, los corredores cercanos, como la carrera séptima y la Avenida Jiménez, sí forman parte del circuito en distintos tramos, lo que permite a los residentes y visitantes de La Candelaria integrarse fácilmente a esta tradición dominical caminando pocas cuadras desde el barrio.
Participar en la Ciclovía, incluso sin bicicleta propia, es una experiencia recomendable para cualquier persona interesada en la cultura deportiva bogotana: el ambiente familiar y comunitario, la posibilidad de alquilar bicicletas en puntos cercanos al centro, y la oportunidad de recorrer la ciudad desde una perspectiva completamente distinta a la del resto de la semana, hacen de este programa una de las mejores formas gratuitas de hacer ejercicio al aire libre durante una visita a Bogotá.
Los parques biosaludables: gimnasios al aire libre y gratuitos
Otra alternativa característica de la ciudad son los llamados parques biosaludables, espacios públicos equipados con máquinas de ejercicio de acceso completamente gratuito, instaladas y mantenidas por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) en distintos parques de Bogotá. Estos equipos, pensados originalmente para fomentar la actividad física entre adultos mayores pero de libre uso para cualquier persona, incluyen máquinas de calentamiento cardiovascular, tonificación muscular y estiramiento, distribuidas de forma que permiten realizar una rutina completa sin necesidad de pagar una membresía.
Aunque los parques biosaludables más grandes y conocidos de la ciudad —como los ubicados en el Parque El Virrey, el Parque Simón Bolívar o el Parque El Tunal— se encuentran en zonas más alejadas de La Candelaria, la administración local ha impulsado en los últimos años proyectos de renovación de espacios recreo-deportivos dentro de la propia localidad, incorporando mobiliario urbano y equipos biosaludables en distintos parques del sector como parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento de la infraestructura deportiva comunitaria. Vale la pena preguntar localmente o revisar la señalización de los parques cercanos durante la estadía, ya que este tipo de instalaciones se van incorporando progresivamente al entorno urbano del centro histórico.
Aprovechar la topografía del barrio como entrenamiento
Una de las particularidades más interesantes de La Candelaria desde el punto de vista del ejercicio físico es su propia topografía. Al estar construido sobre la falda de los cerros orientales, el barrio presenta calles con pendientes pronunciadas, especialmente en su parte alta, hacia sectores como Egipto o las inmediaciones de la Quinta de Bolívar. Caminar o trotar por estas calles empedradas representa, de por sí, un ejercicio cardiovascular considerable, comparable al que se obtendría en una caminadora inclinada de gimnasio, con la ventaja adicional de hacerlo rodeado de arquitectura colonial y paisajes urbanos de gran valor histórico.
Para quienes buscan un desafío físico más intenso, la caminata hacia el cerro de Monserrate —accesible desde las inmediaciones de La Candelaria— es una de las actividades más populares entre locales y visitantes que buscan combinar ejercicio con una experiencia panorámica de la ciudad. El sendero de ascenso, con una pendiente sostenida durante todo el recorrido, es utilizado habitualmente por corredores y caminantes bogotanos como parte de su rutina de entrenamiento regular, especialmente los fines de semana, cuando el sendero se llena de personas subiendo a distintos ritmos, desde caminantes ocasionales hasta deportistas experimentados entrenando resistencia en altura.
Yoga, pilates y disciplinas de bienestar
Más allá del entrenamiento de fuerza y cardiovascular tradicional, La Candelaria y sus alrededores cuentan también con una oferta creciente de espacios dedicados a disciplinas de bienestar como el yoga, el pilates y distintas prácticas de meditación y movimiento consciente. Estos estudios, generalmente de menor tamaño que un gimnasio convencional, suelen instalarse en casonas restauradas del barrio, aprovechando la atmósfera tranquila y la arquitectura colonial para ofrecer una experiencia que combina ejercicio físico con un componente de bienestar mental, muy en línea con el perfil cultural y bohemio que caracteriza a buena parte de la vida universitaria y artística del sector.
Para quienes viajan buscando mantener una práctica regular de este tipo de disciplinas durante su estadía, conviene explorar la oferta de clases sueltas o paquetes de corta duración que muchos de estos estudios ofrecen, pensados específicamente para un público flotante de turistas y visitantes temporales que no buscan una membresía de largo plazo.
Artes marciales y disciplinas de combate
La tradición de las artes marciales y los deportes de combate también tiene presencia en el centro de Bogotá, con academias dedicadas a disciplinas como el boxeo, las artes marciales mixtas, el jiu-jitsu brasileño o el taekwondo, algunas de ellas ubicadas dentro o muy cerca de La Candelaria. Estos espacios, además de ofrecer una alternativa de entrenamiento físico intenso, suelen tener una fuerte dimensión comunitaria, con grupos de práctica que reciben con frecuencia a visitantes interesados en entrenar durante su paso por la ciudad, una práctica cada vez más común entre viajeros que combinan turismo con la continuidad de su disciplina deportiva habitual.
Running y clubes de corredores
Bogotá cuenta con una cultura de running consolidada, con numerosos clubes y grupos organizados que se reúnen regularmente para entrenar en distintos puntos de la ciudad. Aunque los recorridos más largos y estructurados suelen concentrarse en parques más amplios como el Parque Simón Bolívar, algunos grupos de corredores incorporan al centro histórico como parte de sus rutas, aprovechando tanto el valor arquitectónico del recorrido como el desafío físico que representan sus pendientes. Unirse a uno de estos grupos, muchos de los cuales dan la bienvenida a corredores visitantes a través de redes sociales o aplicaciones especializadas, es una excelente manera de combinar ejercicio con la posibilidad de socializar con corredores locales y conocer la ciudad desde una perspectiva distinta a la puramente turística.
Consideraciones de seguridad al hacer ejercicio al aire libre
Como en cualquier zona urbana de alta afluencia turística, quienes decidan hacer ejercicio al aire libre en La Candelaria —ya sea caminando, trotando o utilizando los parques biosaludables cercanos— deben tener en cuenta algunas recomendaciones básicas de seguridad. Se aconseja evitar entrenar en solitario en horarios muy tempranos o muy tardíos, especialmente en calles poco transitadas o mal iluminadas, y preferir en su lugar los horarios de mayor actividad diurna, cuando el flujo de personas en el barrio es más alto. Entrenar acompañado, ya sea con otros huéspedes del lugar de hospedaje o integrándose a algún grupo local de corredores o caminantes, es también una práctica recomendable tanto por motivación como por seguridad.
Combinar turismo y bienestar físico
Al final, mantenerse activo durante una estadía en La Candelaria no requiere necesariamente inscribirse en un gimnasio formal: la propia naturaleza del barrio, con sus calles empinadas, su cercanía a los cerros orientales y su tradición de espacios públicos deportivos gratuitos, ofrece múltiples oportunidades para incorporar el ejercicio físico como parte natural del recorrido turístico. Ya sea aprovechando un gimnasio tradicional del sector, sumándose a la Ciclovía dominical, subiendo el sendero de Monserrate, practicando yoga en un estudio boutique instalado en una casona colonial, o simplemente caminando con determinación por las calles empedradas del barrio, La Candelaria ofrece más opciones de las que parece a primera vista para quien no quiere renunciar a su bienestar físico mientras descubre uno de los rincones más históricos y fascinantes de Colombia.
